En este artículo hemos explicado detalladamente por qué la medición de la humedad es imprescindible en condiciones de alta humedad en entornos críticos y qué retos surgen cuando el aire está prácticamente saturado (> ver el artículo «Alta humedad: AFTF 35 / KFTF 35»).
Pero, ¿cómo se traduce esto concretamente en la práctica?
Un ámbito de aplicación especialmente sensible es la logística farmacéutica y la logística con control de temperatura. En las cadenas de frío, las zonas de almacenamiento y de transbordo, los cambios de temperatura, las aperturas de puertas y las diferentes zonas climáticas provocan rápidamente la formación de condensación, lo que tiene repercusiones directas en la precisión de las mediciones, la seguridad del producto y el cumplimiento normativo.
En este artículo mostramos cómo se pueden superar de forma específica estos retos en la logística farmacéutica y de la cadena de frío, y por qué los sensores de humedad y temperatura fiables y especialmente desarrollados desempeñan un papel fundamental para garantizar la estabilidad de los procesos y unas condiciones de transporte seguras.