En el ámbito de la ganadería y la agricultura, dependiendo de la instalación, pueden utilizarse tanto sensores en superficie como Sensor de conducto. Lo decisivo es dónde se necesita el valor de medición para la regulación o la supervisión.
AFTF-45 como sensor de montaje en superficie
- Instalación en pared en establos, salas técnicas o zonas auxiliares
- medición directa del aire interior
- apto para entornos con aire ambiente húmedo y contaminado
El AFTF-45 es adecuado cuando se desea medir la humedad y la temperatura directamente en la estancia, por ejemplo, en zonas de establos, salas técnicas o espacios adyacentes.
KFTF-45 como Sensor de conducto
- Instalación en conductos de ventilación y de extracción
- Medición en conductos de entrada o salida de aire
- apto para la ventilación de establos, sistemas de extracción de aire y conductos de aire centralizados
El KFTF-45 resulta útil cuando se desea medir la humedad y la temperatura en el conducto de aire, por ejemplo, para regular el aire de salida, el aire de entrada o la deshumidificación. En instalaciones más grandes, puede ser conveniente una combinación: el Sensor de habitación indica las condiciones en la zona del establo. El Sensor de conducto indica qué aire se extrae, se trata o se reintroduce.
Diferencias: AFTF-35 frente a AFTF-45
Los modelos AFTF-35 y KFTF-35 son la opción más adecuada cuando la alta humedad, la dinámica de la humedad y el riesgo de condensación son factores prioritarios.
Los modelos AFTF-45 y KFTF-45 resultan útiles cuando se producen además contaminaciones químicas o por partículas, por ejemplo, por amoníaco, polvos orgánicos, aerosoles o aire contaminado en las naves ganaderas.
A modo de guía sencilla para tomar una decisión:
- La condensación y los cambios bruscos de humedad son el principal problema: Serie 35
- El amoníaco, el polvo, las partículas o el aire contaminado son el principal problema: Serie 45
Importante: Ni siquiera los sensores protegidos sustituyen a una planificación adecuada del punto de medición. Se debe evitar la contaminación directa, la exposición prolongada a la humedad o una carga local intensa.