Si se analizan las causas de fallo descritas, queda claro que el problema no radica en la medición de la humedad en sí, sino en la exposición directa del elemento sensor a las condiciones del entorno. Aquí es precisamente donde entra en juego el AFTF-45 / KFTF-45: no mediante un «método de medición diferente», sino gracias a una protección de los sensores notablemente mejorada.
En el centro se encuentra una membrana de PTFE (teflón), situada justo delante del elemento sensor y que actúa como barrera física. Esta membrana está diseñada para permitir el paso del vapor de agua, pero al mismo tiempo retener la mayor parte de las influencias nocivas. En comparación con los filtros sinterizados clásicos, que suelen tener poros más gruesos, la capa de PTFE es mucho más fina e impide que las partículas, los aerosoles o las sustancias agresivas lleguen siquiera al sensor.
La diferencia fundamental entre el AFTF-45 y el KFTF-45 radica en la protección del sensor.
- Uso de una membrana de PTFE (teflón) directamente en el sensor
- poros muy finos (notablemente más pequeños que los de los filtros sinterizados clásicos)
- protege de forma fiable contra las partículas y los efectos químicos
En la práctica, esto significa:
La diferencia clave no se aprecia de inmediato el primer Tag, sino a lo largo del plazo:
- Las sustancias contaminantes ni siquiera entran en contacto directo con el elemento sensor
- Los depósitos en la superficie del sensor se reducen considerablemente
- Las reacciones químicas que provocan el envejecimiento se producen a un ritmo mucho más lento.
De este modo, el sensor funciona de forma continua en condiciones más estables, aunque el entorno siga siendo «crítico».
Influencia en la estabilidad de la medición y la vida útil
Desde el punto de vista de la aplicación, esto tiene varias consecuencias notables:
- valores de medición más constantes durante períodos de tiempo más largos
- menor deriva, incluso bajo carga continua
- menos averías imprevistas de los sensores
Esto se aprecia con especial claridad en ámbitos como las piscinas o la industria alimentaria. Mientras que los sensores sin protección deben sustituirse periódicamente, la calidad de las mediciones se mantiene durante mucho más tiempo con los sensores protegidos.
Otro aspecto que a menudo se subestima en el día a día: los intervalos de mantenimiento y calibración también varían. Si se generan menos depósitos y el elemento sensor está menos expuesto a agresiones químicas, la calibración se mantiene más estable y las intervenciones son menos frecuentes.
No es una «panacea», sino una interpretación específica
La membrana de PTFE no sustituye a una buena planificación del punto de medición, sino que la complementa de forma útil. En casos extremos —por ejemplo, en caso de contacto directo con líquidos o de fuerte pulverización—, sigue siendo necesario tener en cuenta las condiciones de instalación. Pero: En la mayoría de las aplicaciones en las que hay exposición a sustancias químicas o partículas, este diseño marca precisamente la diferencia decisiva entre «funciona a corto plazo» y «funciona de forma fiable durante años».